Como
os dije allá por agosto que ésta sería una serie mensual, el mes pasado
no la hice. ¡Así que sin más excusas ni dilaciones, preparaos para
enfrascaros..! No, en serio. Septiembre es un mes duro. Exámenes y
después semanaza de fiestas. Para cuando me quise dar cuenta de que me
tocaba contaros algo sobre nuestro cielo, estábamos a 25 de mes, un
pelín tarde. Por eso lo dejé pasar, porque como deducí yo solo sin
ayuda de nadie, me parecía tontería hablar de algo que ya no estaba.
Es
probable que a los que leais esto no os interese mi vida. Que sería lo
más razonable, así que empezamos con lo que toca. Octubre ya empieza a
ser un mesecillo frío, incómodo para estar por la noche en la terraza o
en el campo (si teneis esa suerte) con la cabeza hacia atrás. La
ventaja está en que anochece antes, y más con el cambio de hora. De
todas formas, tiene sus cosas interesantes. Cosas como las varias
lluvias de meteoros que se producen en distintos días de este mes. No
tan famosas como las de agosto, por su menor actividad, pero que sí que
se pueden pillar más o menos bien.
Antes de
empezar a contaros lo que da de sí este mes con los distintos puntos
que pensé en su día, quizá no esté de más daros unos datejos sobre la
observación de las lluvias de meteoros, que en agosto con las prisas no
os los conté. Además, las lluvias de este mes pueden servir de
calentamiento a la espera de las Leónidas de noviembre, que
probablemente sea la lluvia de meteoros más activa del año. Son sólo un
par de detalles: Cuando se habla de las Perseidas, las Leónidas, las
Nosequecoños, se habla también de que su "radiante" está en tal sitio.
Eso no quiere decir otra cosa más que la cola de todas las estrellas
fugaces apuntan a ese lugar del cielo. Y aquí enlazo con el otro punto.
Lo suyo no es mirar jústamente a ese lugar, porque será como si
viésemos venir las estrellas fugaces de frente, y por tanto la cola la
veremos muy corta. Así, para ver estrellas fugaces más largas es bueno
mirar más hacia la derecha o hacia la izquierda respecto de la
radiante. Con esto comprobareis mejor lo que decía antes, que las colas
de los meteoros apuntarán al lugar indicado.
A SIMPLE VISTA EN LA CIUDAD

Y
con la fresca (me refiero al frío, no a tu novia). Lo más destacado
son, como os decía antes, las distintas
lluvias de meteoros. Pongo
fechas y posiciones (con imágenes sacadas de Stellarium):
Desde
el día 6 hasta el 10, están teniendo lugar las Dracónidas, llamadas así
por estar en la zona de la constelación del Dragón, muy cerca de la Osa
Menor, o sea, del norte. Esta lluvia de meteoros está provocada por un
cometa pequeño de paso periódico, el 21P/Giacobini-Zinner, y se espera
que el mejor momento para observar el fenómeno sea el día 8, unas pocas
horas antes del amanecer. Realmente es difícil de observar si no se
tiene la suerte de estar en los momentos de máxima actividad.
Zona en la que buscar las Dracónidas. Pincha para ampliar
Desde
el día 19 hasta el día 7 de noviembre se estipula el momento de las
Oriónidas. Su nombre viene porque su radiante se encuentra en la
constelación de Orión. Están provocadas por el famoso cometa Halley,
que también provoca otra lluvia de meteoros en mayo debido a que a cada
paso cercano al sol puede perder unos 6 metros de espesor, dejando un
buen montón de restos a su paso. Lo malo de este año es que habrá por
esos momentos Luna menguante, que con su luz molestará la observación.
Las Oriónidas son estrellas fugaces bastante rápidas y se espera que el
máximo se produzca el día 21, con una frecuencia de unas 30 estrellas
por hora.
Zona en la que buscar las Oriónidas. Pincha para ampliar
En cuanto a los
planetas,
Júpiter
sigue siendo lo más luminoso en el cielo (a parte de la Luna) en las
primeras horas de la noche. Hacia las 22 ó 23 horas lo encontrareis por
el suroeste, cerca del horizonte. Saturno también destaca bastante,
pero sale muy tarde en la noche. Ahora lo podreis ver algunas horas
antes de que salga el sol en el este. A últimos de mes, empezará a
salir a eso de las 4 de la mañana, que serían las 5 si no tuviésemos el
cambio de hora.
Posición de Júpiter en las primeras hora de la noche. Pincha para ampliar
Hablando de los planetas más cercanos, olvidaos de
Marte. Por su parte, Venus aguantará en el cielo hasta las 20 ó 21
horas, siendo, mientras esté visible, lo más brillante con diferencia.
Se observará mejor según pase el mes, por el cambio de hora y por
anochecer antes, y lo podreis encontrar cerca del oeste. Sin embargo,
la mejor época del año para observar Mercurio está en los 10 últimos
días de este mismo mes. Al amanecer, pegado al horizonte, justo en el
este.
Posición de Saturno y Mercurio poco antes de amanecer. Pincha para ampliar
Las
constelaciones más típicas de
octubre y del otoño las tendremos hacia el norte y el este. Hablando en
horas razonables como pueden ser la 1 de la madrugada, en el norte
encontraremos, cómo no, a la Osa Menor, quizá más nítida que en otras
ocasiones. También veremos a la
Osa Mayor muy claramente, sobre todo
las tres estrellas que componen el asa del cazo, no muy alta en el
horizonte. Las que sí que estarán cerca del cénit serán
Casiopea (la
que tiene forma de W) y
Perseo.
Orión, muy visible el cuerpo con las
estrellas que forman su cinturón, empezará a subir en el cielo y a esas
horas rondará el este. Encima de Orión podreis encontraros a
Tauro y el
famoso cúmulo de las Pléyades (o Cabrillas), del que os hablaré un poco
después.
También se podrá observar muy bien la constelación del Cisne. La encontrareis por el noroeste, a media altura en el cielo.
En
cuanto a las estrellas más importantes, seguimos teniendo muy a tiro el
Triángulo de Verano del que os hablé en el capítulo de agosto. Con
Deneb, Altair y Vega entre el oeste y el noroeste, ya más bajas en el
horizonte. En la constelación de Tauro tenemos
las Pléyades, que es más
difícil verlas si no es en un sitio sin luz de ciudad, y otra estrella
muy brillante que encontraremos bajando en línea recta desde las
Cabrillas. Se trata de
Aldebarán, una gigante roja con un radio unas 45
veces mayor al del sol y a 53 años luz de nosotros. En Orión tenemos
bastantes estrellas fáciles de identificar.
Vista general de la mayor parte del cielo. Pincha para ampliar
A
parte de las 3 estrellas del cinturón de Orión (Alnitak, Alnilam y
Mintaka), nos encontramos debajo a Rigel formando el pie del cazador, y
que aún estando a unos 700 años luz de nosotros, su luminosidad es unas
40.000 veces mayor que la del sol, y por eso nos llega tan brillante.
Encima del cinturón tendremos a Betelgeuse, una supergigante roja que
está en las últimas, al ser variable y porque se llega a "hinchar"
hasta el tamaño de 40 millones de soles. Se espera que en pocos miles
de años la estrella estalle como una supernova de tal magnitud que en
nuestro cielo se verá tan luminosa como una Luna a medio camino entre
llena y nueva, durando meses y meses en el cielo y creando,
seguramente, una nebulosa en el hombro de Orión.
Por
último nos encontraremos a Capella, más a la derecha de las Pléyades y
siendo la estrella más luminosa del cielo después de Vega. Se trata en
realidad de un sistema con 4 estrellas. Dos gigantes amarillas y dos
enanas rojas muy poco brillantes que se encuentran a más de 40 años luz
de nosotros.
Detalle con algunas de las estrellas más importantes. Pincha para ampliar
A SIMPLE VISTA EN EL CAMPO
Estreno
sección, este mes que me lo estoy currando. Cuando digo "... en el
campo", me refiero a un lugar bastante apartado de una ciudad, sin
apenas contaminación lumínica. Vereis que a poco que se os acostumbre
el ojo, el número de estrellas que podreis ver en el cielo crecerá
espectacularmente comparándolo con las pocas y tristes estrellas que se
ven en una gran población. Obviamente podreis encontrar todo lo que os
he contado anteriormente. Así que lo que haré aquí será daros unos
cuantos detalles que os resultarán más fáciles de hubicar en estas
condiciones.
Con un poco de suerte, y teniendo a
mano una carta celeste, podreis encontrar a
Urano. Pero es muy difícil
porque no se distingue de una estrella poco brillante a no ser que
hicieseis un seguimiento con un telescopio cada tanto tiempo para
distinguir que mientras las estrellas del fondo están quietas, el
planeta se mueve, por eso no digo nada más de él. Lo que sí es más
fácil de distinguir es cualquier constelación. Por ejemplo, dos
constelaciones típicas de octubre son
Andrómeda y Pegaso, de las que sí
podreis apreciar su gran extensión. Se encuentran en el suroeste,
bastante arriba del horizonte. Además, podreis distinguir también las 3
estrellas que forman la daga de Orión, justo debajo del cinturón.
También sería buen momento de mirar hacia la Osa Mayor. Si no os habeis
fijado nunca en una situación favorable, os sorprenderá lo bien que se
ven las distintas estrellas que forman la constelación completa.
Si
dirigís la vista hacia Tauro, descubrireis
las Pléyades bastante bien.
Quizá incluso las aprecieis mejor si no mirais directamente hacia
ellas, sino un pelín hacia la derecha o izquierda. Si la noche es
cerrada, podreis llegar a apreciar 5 estrellas. Realmente el cúmulo
está formado por más de 500 estrellas jóvenes y están a unos 450 años
luz de nosotros.
Como pequeña recomendación, y si
os quereis entretener intentando encontrar algunas estrellas o
constelaciones, os vendrá muy bien una carta celeste, un pequeño plano
circular que por encima tiene un plastiquito que se rota y tapa según
qué parte del dibujo dependiendo de la época del año en la que nos
encontremos. Y para no desacostumbrar al ojo de la oscuridad, iluminad
la carta con una linterna que tenga algún filtro oscuro y rojo.
Más o menos de este estilo es el mapa del cielo del que os hablo
Aquí
ya empiezo a entrar en terreno pantanoso. De todas formas todavía no
tenía pensado empezar con esta parte hasta otro capítulo, pero si
teneis unos prismáticos, esta es la época para ver la galaxia de Andrómeda.
Se trata de del
elemento del cielo más lejano que se puede ver a simple vista. Sí, en
una noche sin Luna y muy lejos de la ciudad se puede llegar a distingir
como un punto difuso. De todas formas, lo mejor es verla con
prismáticos, que es donde de verdad se puede ver un buen manchurrón
blanquecino y alargado con un centro más luminoso. La podreis encontrar
en la constelación de Andrómeda, justo donde os señalo en la imagen de
abajo.
Posición de la parte del cielo donde está Andrómeda mirando hacia el oeste. Pincha para ampliar
La galaxia de Andrómeda es una galaxia
espiral que forma parte del llamado Grupo Local, al que también
pretenece la Vía Láctea y la Galaxia del Triángulo como las más
importantes galaxias del grupo. Andrómeda es la más grande y se está
acercando a nosotros. Pero tranquilos, si llega a chocar con nuestra
galaxia será dentro de unos cuantos miles de millones de años. Como
curiosidad, si toda la extensión de la galaxia fuese tan brillante como
la parte central que distinguimos desde la Tierra, ocuparía en el cielo
varias veces el tamaño de la Luna llena.
2 Comentarios:
Te iba a comentar antes
8 de Octubre de 2008 • 11:07 — RikkuInTheMiddleTe iba a comentar antes, con uno de aquellos comentarios elaborados, pero he tenido que cerrar a prisa y corriendo, y ahora en frio, no es lo mismo.
Me parece geníal tu idea de hacer una sección de Astronomía, ciencia que me encanta (no sabía lo de Betelgeuse, pero tener una futura supernova tan cerca me hace ilusión).
Te vas directo a Mis Favoritos.
Pues muchas gracias Rikku.
8 de Octubre de 2008 • 20:42 — asayuPues muchas gracias Rikku. ¿Entonces controlas sobre estos temas? A mí estas cosas me molan desde pequeño. Y lo cojo con ganas a rachas xD.
No estaría de más vivir para ver el petardazo de Betelgeuse...