eMe y su Mente.
Pensamientos, ideas, relatos o simples críticas que se me vengan en mente.
"Otra manida publicación sobre videojuegos y música, sobre autores, bandas sonoras, buff". No, esto va de discos, artistas o videojuegos que en vuestra mente se entrelacen.
Hoy, aún emocionado por el final de Bioshock Infinite, estaba recordando las calles de Columbia, cuando en mi intento de eludir la soporífera charla sobre el mal rendimiento general en el examen de la profesora de Historia pensé que debería hablar de los mundos maravillosos en increíbles que visité y viví gracias al bendito mundo de los videojuegos.
Un punto increíble de los videojuegos que te sumerjen es que escapas de este mundo, que queramos o no, no es tan emocionante, y en ocasiones es hasta aburrido o una soberana basura. Poder vivir aventuras, experimentar la adrenalina, el miedo, la impotencia, aflorar tu instinto de supervivencia... pero sin sentir el dolor ni morir. Es algo mágico, maravilloso, increíble y único. Poder pulsar un botón y verte en medio de un frente de batalla en Battlefield o Arma II, sentir el sonido del fuego enemigo en tus cascos, el miedo a lo paranormal en Silent Hill o Fatal Frame. Esas sensaciones que con la atmósfera adecuada puede ser una experiencia única. Si le sumamos los grandes mundos que tienen algunos, nos quedaremos maravillados.
Solo puedo recordar varios de ellos, pero intentaré deciros mis favoritos. Allá vamos:
Half Life salió en 1999, no pienso contaros de que va ni nada por el estilo, lo tenemos muy resabido ya. Yo nací en el 96, y me lo pasé en casa mis tíos con 6 años como una veintena de veces, en el 2010 me lo compré para Steam junto a la saga entera (tras pasármela mil veces en pirata). A día de hoy cuento con los dedos de la mano los juegos que me han llegado como ellos.
Y es que los FPS son mi género favorito, Doom, Quake, Wolfenstein... A mis 17 años todos los FPS arcade, tácticos, con toques de RPG o simuladores de lanzamiento de tartas, han sido aniquilados, descuartizados y explorados hasta el último milimetro. Pero nada como Half Life, quizás solo me han llegado a ese punto Bioshock (a esperas del Infinite) y Halo CE y 3. Aún así, el nivel de Half Life es insuperable, hace contadas dos horas que terminé Black Mesa y me sentía alucinado, era como volver a tener 6 años y redescubrir los videojuegos. Ahora consumo como 40 juegos más al año que antes y solo 2 o 3 me hacen decir "Eh, quiero volver a completarlo." Es un termina, salta créditos y a desinstalar de la Xbox o PC. Me he completado más de 2 veces, Bioshock, los Borderlands, los Halos, Alan Wake, Max Payne, Dragon Age, Oblivion, Skyrim, Deadly Premonition y Mass Effect 1 en esta gen. Pero jamás nada como el juego del Lambda.
Bueno, mirando esto, pensé que podría volver ya que me apetece hacerme un blog. Borré todas las entradas ya que quiero empezar de cero. Y para no hacer una entrada vacía me apetece hacer una introducción de mi "yo" de ahora.
En estos años, creo que he evolucionado como persona, situaciones ante la vida y problemas en general me han hecho madurar, abrir la mente y querer ser mejor persona. Para comenzar, por fin le di seriedad a mis estudios y me puse una meta en la vida laboral, que quiero alcanzar para mi felicidad. Rompí uno de mis mayores problemas, la soledad y conseguí hacer geniales amigos tras muchos años sin ellos y sin gente a mi alrededor, lo cual me ha hecho ganar confianza y moral, no me veo sin ellos. Abrí mi mente en cuanto a cultura y me empapé de todo, de cine, literatura, comic, música... De todo, abrí los ojos frente al mundo y me labré una opinión y mentalidad, de la cual me enorgullezco de haber alcanzado sin problemas. Una evolución normal de la edad (en poco más de un mes haré los 17 años) pero miro el pasado y me alegro de haber evolucionado, haber ayudado a gente como yo y de haber superado muchos problemas.
Pensamientos, ideas, relatos o simples críticas que se me vengan en mente.
Gamer de lvl 16. Hombre pegado a un mando. Melómano. Otaku. ¿El resto? Lo descubrirás en este blog.
