11 de Diciembre de 2018
Mar
20

Cine: Network

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Argumento: Howard Beale es un reputado y veterano presentador de TV al que la cadena va a despedir por baja audiencia en su programa. Al conocer la noticia, Howard anuncia en directo que dentro de una semana acabará su programa y se suicidará pegándose un tiro mientras retransmitan en directo. El inesperado mensaje de Beale sacude los cimientos de la cadena, y una serie de acontecimientos se sucederán, afectando al propio Beale y al resto de responsables del canal.

Opinión del autor: Esta película es una OBRA MAESTRA, así, en mayúsculas. Así que de entrada ya sabéis la nota que le pondré. Digo esto de entrada para que no vayáis cagando leches a ver el número y luego cerréis el navegador. Ni hablar. Quedaos a leer toda la maldita entrada u os arrepentiréis. Network (me ahorro la estúpida coletilla de “un mundo implacable” que le dieron aquí) es posiblemente la mejor película sobre periodismo que se ha hecho jamás, y si no, una de las mejores, pero bueno, la mejor que yo recuerde, segurísimo. No en vano está rodada por el gran Sidney Lumet, director de peliculones como “Tarde de perros”, “Serpico” o “12 hombres sin piedad” (apuntáoslas en vuestra lista de “películas que debemos ver antes de morir”), con un guión de Paddy Chayefsky (ganador de tres Oscars, uno por esta cinta), e interpretado por nombres Peter Finch, Faye Dunaway, William Holden o Robert Duvall. Con este plantel, a todo buen aficionado al cine se le pondría dura a la mínima, y no es para menos.

 

Como ya dije antes, la historia arranca con el mensaje de suicidio que declara Howard Beale (Peter Finch) en directo, lo cual es una auténtica bomba para manteneros enganchados desde el principio. Lo que viene a continuación es una enrevesada sucesión de hechos y decisiones que lleva a preguntarnos lo que seguramente muchas veces nos hemos preguntado: ¿Hasta qué punto puedo creerme todo lo que me enseña la tele? ¿Hasta qué punto estamos sometidos, absorbidos, y condicionados por la maldita caja tonta, y las personas que están al otro lado de la cámara? Esa es la gran duda, y es una de las grandísimas proezas de Network: estamos hablando de una cinta de 1976 que nos muestra cómo la televisión de entonces, y su manera de operar, es idéntica a la actual, o si no, una versión algo más anticuada pero con los mismos cimientos, mecanismo y tejemanejes que actualmente se emplean.

El film eleva esta duda hasta el punto más álgido y casi surrealista con el personaje de Diane Christensen (Faye Dunaway), una productora de programas de entretenimiento y ficción que emplea sin ningún pudor cualquier cosa que le sirva con tal de alcanzar el éxito de la cadena de TV, y el suyo propio, incluso si para ello se tiene que recurrir a terroristas, y hasta aquí leo, porque tiene grano la cosa. Los personajes son un auténtico deleite, empezando por Peter Finch, encarando a Howard Beale; cómo este empieza con la noticia de su despido y suicidio, y progresa a través de un estado absolutamente  trastornado, por medio de alocuciones escalofriantes que te ponen los vellos de punta por lo que transmite y cómo lo transmite, y además cómo esos mismos discursos llevan al personaje de Beale a un plano mucho más inesperado, y cómo la cadena actúa en consecuencia. El personaje de Diane Christensen absolutamente fascinante también por su papel dentro de la empresa, y fuera de ella por su relación con Max Schumacher (William Holden) donde se expone hasta qué punto puede afectar la vida profesional a la vida personal de todos ellos. Y luego secundarios como Beatrice Straight o Ned Beatty, con papeles secundarios de muy pocas apariciones, pero absolutamente memorables (especialmente Beatty como el presidente del consorcio dueño de UBS, y el discurso que recita a Beale, absolutamente maravilloso e intenso).

 

Network es una película espectacular, increíble, excelente… No hallo suficientes calificativos. Contiene uno de los mejores guiones nunca escritos, y algunos de los discursos más intensos y significativos de la historia del cine (imaginad el discurso de Charles Chaplin al final de “El Gran Dictador”. Ahora imaginar varios de esos repartidos en la cinta). No solo eso, sino que a pesar de llevar ya más de 3 décadas y media a sus espaldas, sigue siendo fresco y actual, lo cual asusta, y lleva a replantearnos muchísimas cosas. Es una película sustentada por diálogos y actuaciones. No esperéis dosis de acción, ni misterios que intentar resolver. Nosotros somos lo que somos realmente cuando encendemos la TV y ponemos a Matías Prats o Pedro Piqueras mientras anuncian nuestro “dantesco” panorama social: meros espectadores; y como tales, vemos impotentes los acontecimientos que se suceden, nos estremecemos por lo cada vez más inhumano y descorazonador que nos parece ese mundo; uno tan feo que desearíamos apagarlo, pero no es posible, y seguimos siendo espectadores hasta el clímax final, hasta el apoteósico e inesperado, que a más de uno dejará petrificado y turbado. Esto es un gran pedazo de arte que debéis ver, sí o sí, porque apenas hay películas así en la historia, y dudo que veamos muchas más de este calibre.

 

Nota IMDb: 8.2

Nota Mía: 10

5
Valoración media: 5 (1 voto)

2 Comentarios:

Me la has vendido muy bien,

Me la has vendido muy bien, esta tarde mismo empezará a descargase en mi ordenador :D. 

 

PD: si no quieres que vayan a ver la nota al final y no lean tu crítica... lo mejor que puedes hacer es como yo: No pongas notas. 

A mi también me a comprado

A mi también me a comprado con el guión de la película, viendo que hay varias cosas buenas es probable que me plantee verla algún día.