23 de Mayo de 2018
Jun
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Cine: La Invención de Hugo

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Argumento: En una estación parisina de la década de los años 30, vive un niño huérfano llamado Hugo Cabret. Él se encarga en secreto de los relojes de la estación, pero para sobrevivir necesita robar en las tiendas cercanas. Una de ellas está regentada por un hombre llamado George, y Hugo roba de ella piezas para reparar un autómata mecánico que le dejó su difunto padre como única herencia. Hugo buscará desesperadamente la forma de reparar ese robot para intentar averiguar un secreto que este oculta.

Opinión del autor: La invención de Hugo es un film difícil de clasificar. No es para niños ni para adultos, pero puede serlo para ambos a la vez. Es una película que puede disfrutar toda la familia, sin duda, pero los que más lo disfrutarán son los cinéfilos, los enamorados del séptimo arte, porque al fin y al cabo, y contra todo pronóstico que podáis aventurar, el verdadero protagonista de La Invención de Hugo es el cine en sí. Quizás más concretamente “los orígenes” del cine; porque como todos descubriréis a medida que pase el metraje, esta cinta no deja de ser un homenaje a aquellos tiempos iniciales donde algo tan cotidiano para nosotros, no dejaba de ser un descubrimiento impactante en su época, y arcaico en la nuestra, pero sin dejar de desprender magia y un encanto especial (una magia que está muy presente en todo el film).

 


¿Y Hugo? Hugo Cabret (Asa Butterfield) no deja de ser un conductor. De hecho, se podría decir que en él recae el principal problema del film. Su historia no termina nunca de despuntar, ni de adquirir una identidad realmente propia o especialmente apasionante. Tanto él como Isabelle (Chloë Grace Moretz) son los guías de un redescubrimiento del cine para el público. A través de ellos sentimos algunas de las sensaciones nostálgicas que evoca este film, como por ejemplo, la primera vez que Isabelle pisa un cine. Ellos sirven de excusa para explicar buena parte de lo que se nos muestra, y aunque no resulta especialmente enigmático y excitante la aventura que mantienen, el pulso de Scorsese a la hora de narrar y mostrar en pantalla lo que se cuenta, ayuda, y mucho. Más importancia cobra Sir Ben Kingsley encarnando a “papá George” ya que también establecerá un nexo con Hugo, pero uno mucho más tenso, y que llegados a cierta parte del film, cobrará toda su fuerza e importancia, y finalmente, le dará el sentido completo a esta historia.

A nivel de actuaciones, La Invención de Hugo es sólida pero a la vez discreta. Los dos chicos protagonistas aguantan bien el mayor peso de protagonismo y metraje que recae en ellos, pero no se comen en ningún momento la pantalla. Ben Kingsley hace más alardes de tablas y de experiencia en la actuación, y otros actores como Helen McCrory o Michael Stuhlbarg ofrecen un apoyo conjunto importante y decisivo. Otros, como Sacha Baron Cohen (como el inspector de la estación, herido de guerra), tienen una importancia más estrecha con la historia personal de Hugo, casi insignificante con el verdadero fondo de la trama, y anecdótico en sus desarrollos personales (su amago romántico con Emily Mortimer, que no es en absoluto relevante, pero que intenta profundizar en otros matices de la historia, sobre todo con relación a sucesos cronológicos).

 


Si hay algo en lo que realmente destaca La invención de Hugo es en su apartado visual. Dejando a un lado que contiene uno de los mejores 3Ds del cine actual (aunque si la vemos “en 2D”, hay secuencias donde se puede notar “extraño” el efecto de turno), a nivel de decorados, fotografía… es una auténtica delicia. A pesar de que gran parte del desarrollo se localiza en la estación y sus distintas tiendas, todo el marco visual es de una hermosísima factura, y a nivel técnico es portentoso, con algunos planos secuencia de un nivel exigente y realmente bello, como la primera vez que entramos en la estación desde un plano aéreo de París. La invención de Hugo es un film que sobre todo van a disfrutar aquellos que sientan admiración por el séptimo arte y por sus inicios. Es un film que resulta incluso didáctico, y como he dicho antes, podrán disfrutar tanto niños como adultos… o no, porque realmente es un film difícil de predecir. Su mayor pega es, como he dicho, una historia central de la mano de Hugo e Isabelle que no termina de resultar atrayente y convincente, sino más bien una excusa para llegar hasta donde lo hace, pero en ningún momento resulta aburrida en sí, ya sea por el apabullante apartado visual, o por el pulso de Scorsese al encarar este proyecto tan ambicioso y complicado de manejar, y que solo alguien que lleva muchas décadas en el cine podía llevarlo a buen puerto. Yo he disfrutado de este paseo por mi arte favorito, pero vosotros no sois yo.

 

Nota IMDb: 7.8

Nota Metacritic: 83

Nota Filmaffinity: 7.1

Nota Mía: 8

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