7 de Septiembre de 2008
Jun
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Movilizando a los usuarios: ¿Disgaea 2 para PSP? ¿Por qué no?

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Siempre se ha hablado de que el poder lo tiene en verdad el pueblo, y que los gobiernos y demás entidades gestoras son un reflejo de su voluntad. Pues bien, hoy vamos a poner a prueba el poder del pueblo, o sea, los jugadores... o sea, nosotros.

Soy un gran fan de Disgaea y, en general, los juegos de la compañía Nippon Ichi, y como tal he jugado a casi todos los juegos que han salido en Europa [y estoy viendo los que han aterrizado en territorio USA para hacerme también con ellos], así que ahora creo que esta compañía tiene, en cierto modo, una deuda conmigo y con todos los que hemos sido compradores y los que hemos creido en sus originales ideas:

 http://www.petitiononline.com/dsgpsp22/petition.html

Acabo de crear esta petición pidiendo un port de Disgaea 2: Cursed Memories para PSP. Vale, los espacios me han quedado un poco jodíos, pero ya avisé al servicio técnico a ver si me pueden hacer algún apaño.

El caso: cuantos más gente firme más gente verá Nippon Ichi como posibles compradores... y por tanto, más posibilidades habrá de que surja el [al menos por mí] ansiado port. Si os gusta la idea, enlazad esta petición en vuestros blogs, comentádsela a amigos, pasadlas por Messenger... y si no os gusta, pues hijos, no os cuesta nada hacer un favor, ¿vale? ^^

En fin, si el pueblo unido jamás será vencido, ¡formemos una armada invencibleeeeeeeeeeeeee!

Por cierto, si no firmáis, que sepáis que un ejército de Prinnies aparecerán en vuestran habitaciones y... las consecuencias serán terribles. Doooooooooood! 

P.D: No soy el único interesado en la idea: en la web de Nippon Ichi America también proponen la idea mediante el foro y una página destinada a que los usuarios realicen peticiones y se voten a ver si interesan. ¿Será el principio de una campaña pro-Disgaea 2? Seguiré informando

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1 Comentario:

¡Soy el número 2! Cuanta

¡Soy el número 2! Cuanta conmigo, tengo a muchos colegas a los que les molaría y un empujoncete no viene mal.

¡Saludos compañero!