19 de Mayo de 2013
Feb
7

Super Mario Galaxy

Categorías: 

 

Poco imaginaba Antoine de Saint-Exupéry cuando escribió "el Principito" que 61 años después un japonés llamado Shigeru Miyamoto se inspiraría en ella para desarrollar otra obra genial. Cambiad a ese solitario principito por un fontanero bigotudo y gordinflón vestido de rojo y azul, y descubriréis el que posiblemente a día de hoy sea el videojuego más creativo jamás diseñado.

Y es que en los juegos de Mario nunca se ha tratado de gráficos, sino de diversión basada en una ingeniosa y frenética sucesión de retos y peligros, que exigen del jugador habilidad y atención a la par, elevando gradualmente el nivel de dificultad hasta la locura. Al final, la satisfacción del logro y la imaginación desplegada dejan al boquiabierto jugador con ganas de más. Super Mario Galaxy no sólo cumple muy bien con estos preceptos, como hizo ya Super Mario Sunshine, sino que desborda en todos ellos. Es una obra de inventiva colosal, y sorprende que se haya llegado hasta ella en tan sólo las dos décadas y media desde que se puso a prueba en su primer juego.

La clave de Mario Galaxy es convertir la gravedad en un cuarta dimensión, otorgándole tanta importancia como a las otras tres. El orondo fontanero atravesará infinidad de planetas de muy distintos tamaños. Desde mundos comparables a los de entregas anteriores a pequeños asteroides flotando perdidos en el espacio.
Se hace muy difícil explicar con palabras la sensación de rodear un mundo entero, de entrar en un cráter y salir al otro lado del planeta, de saltar de un asteroide a otro aprovechando la gravedad... Cada milímetro del juego derrocha imaginación y despliega sus virtudes hasta límites insospechados. Nada se ha dejado al azar, no hay nada que se haya puesto para rellenar. Todo, absolutamente todo, es deliciosamente divertido. Incluso la adición de los cometas, que básicamente hacen más difícil la obtención de estrellas anteriores, -o plantean la búsqueda de 100 monedas púrpura, o una carrera contra nosotros mismos- demuestra el magistral diseño de las fases. Y aunque es cierto que este Mario es quizá más fácil, con jefes menos peligrosos y estrellas cuya obtención sólo se complica en las prodigiosas galaxias finales, no importa. Entra dentro de los planes. Debemos entender que hay menos exploración y priman la aventura, la acción y la habilidad. Algunas áreas son mucho más clásicas -o "lineales"- y, con frecuencia, tras morir descubriremos que no tenemos que iniciar el nivel de nuevo. Mario reaparecerá prácticamente allí donde fracasamos.

 

A nivel gráfico Super Mario Galaxy derrumba el mito de que la Wii es una PS2 o una Cube. Lo destripa. Que tomen buena nota los desarrolladores, porque ahora empezamos a comprender qué cosas puede hacer nuestra consola. Se acabó tomarnos el pelo! Las texturas son las mejores que ha usado Nintendo hasta la fecha, Bowser es IMPRESIONANTE, y el colorido de las fases hace hasta daño a los ojos. Una preciosidad. Para colmo, efectos de luz y manejo de "vaya usted a saber" cuántos polígonos al mismo tiempo, sin perder ni un solo frame en el proceso.

 

Y la música..., aah, la música es otra obra de arte. Orquestada para la ocasión, nuevas e inolvidables melodías llenan de magia todos y cada uno de los rincones del juego. Para los más veteranos, además, se incluyen tonadillas de lo más clásico. Incluso en alguna fase rememoraremos viejas partidas con nuestra NES. En serio, la banda sonora de este juego es sencillamente ESPECTACULAR.

Antes de finalizar no puedo dejar de mencionar dos cosas que a priori me han resultado muy chocantes.

En primer lugar el "uso" de la cámara, o mejor dicho, el poco control que tenemos sobre su uso. Super Mario Galaxy está pensado para que la controlemos al mínimo. En algunos momentos podemos centrarla o girarla, pero también en muchas ocasiones el juego toma la iniciativa y el jugador no puede tocarla. El motivo es claro: moverse por mundos esféricos, que a veces son huecos, o que simplemente confunden "cielo y tierra", ya es complicado. Exigirle al jugador que controlara también los ángulos sería excesivo.
Una vez superado el impacto inicial -presionando botones para intentar rotar una cámara que no se mueve-, la jugabilidad no se resiente lo más mínimo. Es cierto que se echa en falta en algún momento, y que a veces es un pelín lenta al posicionarse en el ángulo adecuado, pero en absoluto daña la experiencia global del juego. Es realmente sorprendente y digno de admiración lo bien que funciona la cámara por sí sola.

El segundo es la desaparición de los ataques clásicos: tirarse de panza, pegar patadas o dar puñetazos. Los movimientos son los de siempre y se controlan con el nunchako, excepto el salto. Podemos agacharnos, dar la voltereta, el triple salto, el salto de lado..., pero no podemos pegar como antes. Las patadas se ejecutan automáticamente ante un enemigo previamente noqueado y ahora el golpe principal se realiza sacudiendo el wiimote, o el nunchako, resultando en un ataque circular. Es un cambio importante que nos devuelve a los mario anteriores a las 3D, que tenían un abanico más limitado de movimientos. Insisto, es un cambio, y muy bueno, que hace a Mario tan saltarín como hace quince años.
El uso del wiimote se "siente" muy natural, y también lo utilizaremos para disparar y atontar a los enemigos, o recoger el polvo de estrellas que llena los mundos de Mario Galaxy.

 

Añadid a todo lo mencionado una historia que, sin dejar de ser infantil, es muy triste y nostálgica, unos efectos sonoros que quitan el hipo, jefes finales inmensos y fascinantes -aunque ciertamente algo fáciles- y un deje clásico del que carecía Super Mario Sunshine, agitadlo bien, aderezadlo con unas 30 horas de juego que os dejarán con muchas ganas de repetir y... obtendréis una de las más brillantes joyas de la historia de los videojuegos, hasta hoy.

"Es Super Mario Galaxy, como el Principito, una obra de apariencia infantil. En realidad, como el Principito es obra de gran relevancia para la historia reciente de la literatura, es Super Mario Galaxy, en mayor medida, para la corta pero intensa historia de los videojuegos."


Y tras tan pretenciosa frase concluyo con esta cuestión: ¿Super Mario Galaxy es mejor que Super Mario 64? Ufff! No lo sé, iría casi en contra de mis principios si dijera que sí... pero la verdad es que tiene aún más magia, más imaginación y es más elaborado que su antecesor. En realidad es posiblemente el mejor videojuego que he jugado nunca y, os lo garantizo, he jugado mucho, en muchísimas plataformas.
Un 10 absoluto para esta obra maestra.

 

5
Valoración media: 5 (2 votos)

1 Comentario:

Obra maestrs

Muy buen análisis, de acuerdo en casi todos los aspectos. Realmente esto juego tiene todo aquello que le faltaba a Super Mario sunshine para ser un clásico. El espíritu del nintendo de antes, en una obra de auténtica nueva generación. Un saludo Wink