19 de Junio de 2013
Mar
15

Análisis: Uncharted 3: Drake's Deception

Heredando ropa del hermano mayor 

Hablar de Uncharted, es hablar de una franquicia que ha dejado a su paso una gran huella en nuestras Playstation 3, un grande de esta generación y que por consiguiente ha sacudido la industria del videojuego.

Uncharted 3 ha tenido que hacer frente desde el principio a un obstáculo, que no es otro que su antecesor. Las mentes detrás de este difícil proyecto son las integrantes del estudio Naughty Dog, que con la premisa de un galardonadísimo Uncharted 2 el listón lo había dejado muy alto. Sabían lo complicado de la situación y la expectación que habían provocado en los usuarios. Con esta perspectiva, lo han intentado y han logrado crear un grandísimo juego que, pese a todo, no supera a su predecesor. Pero consigue mantenerse en lo alto, que no es poco.

Si hay una palabra que define Uncharted, esa es espectacularidad, su pilar base. La clave de la saga sobre la que el estudio acostumbra a trabajar, sobretodo desde la segunda parte, con el impacto visual como seña de identidad. En esta última parte se podría decir que se mantiene, pero también se explota casi de manera excesiva dejando algún que otro momento muy memorable. Prepárate para un juego de acción trepidante, sin descanso por momentos.

 

El desarrollo, sobretodo al comienzo de la aventura es algo lento. Además dispone de un planteamiento absolutamente lineal, solo hay un camino posible. A penas existe la posibilidad de elección en su mecánica.
A pesar de todo, el juego es muy variado, poniéndonos una vez más en la piel del temerario Drake dispuesto a hacer aquello con lo que nos tiene acostumbrados: escalar lugares de vértigo, repartir tiros o tortas (con reminiscencias a Batman: Arkham), ejecutar saltos imposibles y resolver puzles (bastante mejorados, presentándonos misteriosos enigmas aunque sin demasiada complicación). Es de destacar la existencia de una sensación de motorización de los sucesos, las cosas ocurren porque los diseñadores así lo han programado. Por ejemplo: no podrás pasar sigilosamente cuando te plazca, el juego te dará pistas de los momentos en que puedas hacerlo, únicamente en ese momento. Como jugador no tienes esa libertad, pero esto es parte de la magia con la que Naughty Dog dota su obra y que lo hace tan grande. Está claro que si buscas hacer lo que te plazca, no juegues Uncharted.
Eso sí, hay algo que predomina a lo largo de la aventura: Superficie que pisa Drake, superficie que se desploma. Esto es algo que, asombrosamente, se repite constantemente convirtiendo el juego muchas veces en predecible y reiterativo.
Como curiosidad, me quedo con la repetición de un capítulo o nivel “El convoy” que no solo comparte nombre con el homónimo de la segunda entrega. No se por qué razón se tomaría esta decisión, no obstante tampoco se puede decir que tenga nada de malo.

Tanto grafica como técnicamente la calidad es apabullante, haciendo gala de bonitas texturas. No logra diferenciarse demasiado de Uncharted 2 pero si puede apreciarse cierta optimización.
Como ya viene siendo natural en Naughty Dog, el mimo o más bien obsesión por los detalles está presente, logrando un acabado impecable. Como por ejemplo los tesoros, que pasan de ser brillos a objetos que ocupan el espacio del escenario.
Puestos a pedir, se esperaba más del motor de físicas, algunos detalles menores siguen igual que en la primera parte chocando un poco con la mejoría en otros apartados. Como por ejemplo: el mar, la lluvia, la manera en que los personajes se mojan, incluso el icónico desierto no logran sorprender del todo.
En cuanto al apartado artístico nos encontramos con diseños hiperrealistas, coloridos y preciosistas. Personajes con aspectos dispares, muy detallados e incluso alguno que otro rediseñado. Además cuenta con enemigos bastante variados. La ambientación, tanto de parajes “reales” como ficticios es como de costumbre, asombrosa. Realmente da gusto desplazarse por tan espléndidos lugares desde casa.
Todo esto  siguiendo la línea habitual en la serie Uncharted.

Nos encontramos con un sonido a la altura de la saga, una banda sonora excelente que conserva tradición con el tema principal. Unos doblajes al español de lo mejor en el sector de los videojuegos, y un trabajo excepcional por parte de los actores originales una vez más.
Hablando de actores, la relación entre los personajes es otra de esas cosas que hace grande al veterano estudio Naughty Dog, y que como no podía ser de otra forma esta entrega lo ha heredado. En contrapunto, hay algunos que pasan sin pena ni gloria al tener apariciones fugaces, como Salim.

Jugabilidad brillantemente ajustada como ya viene presumiendo de atrás. Destaca su simplicidad en la mecánica, logra ser incluso más fácil que sus predecesores. También los innumerables puntos de control siguen siendo algo común.
Sus novedades no dejan de ser interesantes pero se antojan algo escasas, entre las más señaladas: devolver granadas, combate vertical, persecuciones…

Nos encontramos con la narrativa habitual, llena de clichés recurrentes en el cine actual. El argumento es pasable, sin sorpresas prácticamente, estereotipado como ya mencioné más arriba, pero que te atrapa. Podríamos decir que no redescubre nada con respecto a anteriores entregas, sin embargo no se esperaba tal cosa.

Respecto a la duración, es la típica en el género. Da para unas buenas horas de diversión y es muy rejugable. Además cuenta con un logrado multijugador que te mantendrá enganchado al mando, alargando su vida útil.

Ya que lo menciono, se nos presenta un multijugador muy optimizado con respecto a la segunda parte, realmente es una evolución lógica de este. Variado, divertido e incluso desafiante. Puede presumir de unos geniales y novedosos mapas cambiantes, que ni siquiera tienen presencia en el modo para un jugador. Gran aportación además el cooperativo local a pantalla partida. Por no hablar del modo “Aventura cooperativa", con unos sucesos y enemigos totalmente renovados y recreados.  Aunque es totalmente incomprensible la limitada libertad de personalización de partida.

 

Para terminar, hay algo que me dejo en el tintero por lo que siento verdadera lástima, que si no lo suelto reviento. Me refiero a la traducción al español del título del juego, me ha decepcionado una vez más. Desde Uncharted 2 con ese “El Reino de los Ladrones” (nada que ver con el original Among Thieves) que no le encontrabas ni pies ni cabeza, hasta un “La Traición de Drake” que una vez acabado el juego todavía sigo preguntándome cual es la traición esa… Deception significa más bien engaño o fraude (exactamente lo que siento cuando leo estos títulos) y eso sí tiene sentido en la historia.
Esta decisión de comercialización sin tener en cuenta el contenido me parece deplorable.

Tengo que aclarar de forma obligada que mi experiencia de juego ha sido por completo en modo 3D estereoscópico, lo que ha sido una grata sorpresa, la definición de la imagen e incluso del sonido aumentan, potenciando los grandiosos gráficos de Uncharted 3. Por no hablar de la calidad del 3D propiamente, con una profundidad y relieve satisfactorios. No obstante, este gran descubrimiento se ve salpicado por pequeños defectos gráficos sobretodo en contornos de estructuras.  Un extra de lo más recomendable.

VALORACIÓN: 92/100 

En conclusión, Uncharted 3 es un imprescindible para los amantes del género, de la acción trepidante y por supuesto de la saga, que ningún jugón debería perderse. La gente de Naughty Dog nos ha dado, una vez más, una lección de como hacer un gran juego sin perder la chispa a pesar de la larga sombra que Uncharted 2 proyecta sobre esta tercera parte.
5
Valoración media: 5 (1 voto)

1 Comentario:

junto con batman A.C.

junto con batman A.C. fueron los mejores juegos del año pasado

semper fi

SC