29 de Julio de 2014
Abr
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Simplemente Sonic...en Megadrive

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¡Sorpresa! Seguro que muchos de los lectores más veteranos del blog recuerdan esa sección que era "Simplemente Sonic", de la cual quedaron colgando un par de entradas que nunca tuve tiempo de terminar y que por fin me animo a rematar.

Básicamente, la serie de textos realizaba un repaso por los distintos juegos históricos del erizo, empezando por su último juego de entonces, Sonic 4, hasta llegar a las entregas más antiguas, en Sega Megadrive, artículo que hoy nos ocupa y que viene a dejar casi cerrado un círculo que empezó un 6 de Marzo de 2010 con esta entrada.

Sega Megadrive significaría muchas cosas para Sega, pero lo principal es que supuso la consola más exitosa de su errática carrera como productora de hardware, y la primera que llegó a discutir seriamente el dominio que Nintendo había instaurado en el pasado con su Famicom, llegando incluso a estar por delante de su sucesora, Super NES, durante un corto periodo de tiempo.

Muchas cosas bien se hicieron por aquella época, que brindaron a los videojuegos una de las etapas más exitosas de su historia, los 16 bits, con dos contendientes que bien podían ofrecer propuestas demoledoras si querían derrotar al otro. La era dorada de los videojuegos estaba ocurriendo.

Sega pretendió ir a por el mercado desde el primer momento atacando a todas las bazas de Nintendo que pudo, y el dominio de las plataformas fue discutido por la figura de Sonic el erizo, que vería su nacimiento en los viejos circuitos de Megadrive, Sega Genesis en Estados Unidos, en un ya lejano 1991 que significa el 21 aniversario del erizo azul. Solo un mal final de generación, con una Sega perdida en accesorios, produjo el único revés de la mejor consola de la compañía.

Muchos fueron los juegos que la mascota de Sega tuvo en esta consola, de los cuales me voy a centrar en los fundamentales, dejando de lado algunos, como Sonic Spinball o 3D Blast, de los que ya hablé en otros artículos de la serie en otros sistemas, como Saturn o Game Gear. El protagonismo debe ser para los que lo merecen realmente, y esos son unos pocos juegos.

Es más que lógico empezar por el juego que vio nacer al erizo. Sonic The Hedgehog significó el inicio de una nueva forma de entender las plataformas por parte de Sega, a toda velocidad y sin tapujos. Alex Kidd había dado una valiosa lección: no era posible competir con Mario a similares propuestas, así que...¿Por qué no ofrecer algo así como su antítesis? Un largo proceso de selección y gestación dio como resultado uno de los plataformas más recordados de la historia.

Sonic debía salvar su pequeña isla de la amenaza del Dr.Ivo Robotnik (el cual estaba ligeramente inspirado en Mario) a través de la superación de segmentos de fase a toda velocidad, cuidando el recoger los anillos que nos servían para amortiguar los daños que los enemigos nos causasen. Enemigos robóticos que ocultaban en su interior a los inocentes animales de la isla, que debíamos rescatar. Al superar los niveles, nos las teníamos que ver con el doctor, derrotándolo de diversas formas.

Igualmente, al superar determinadas fases con un número de anillos elevado, se nos otorgaba acceso a psicodélicas fases en las cuales debíamos actuar en consonancia con el giro de la pantalla para llegar hasta una esmeralda del caos. Obtener las de todos los niveles ocultaba premios para el jugador, que debía superar todo el juego del tirón, como en los juegos de siempre. 

Algunos de los aspectos característicos del erizo, como el spin dash, no estaban presentes aún, pero sí su diseño básico y su característica velocidad, así como las bases sobre las que se asentarían todas las entregas posteriores. La zona inicial, Green Hill, serviría de inspiración casi constante en todos los juegos posteriores del erizo, y, en cierto modo, supuso la piedra de toque al inicio de una brillante historia de un personaje que llegó para codearse con Mario.

Con la evolución de la franquicia, llegaría Sonic 2 para perfeccionar la fórmula que el primer juego había preparado. Debutaba aquí otro de los personajes más famosos de la saga, como es Miles "Tails" Prower, el zorro de dos colas, entusiasta de la mecánica, que tanto ayudaría a Sonic en el resto de juegos. Las bases del anterior se mantienen casi inalteradas, con pequeños añadidos como el spin dash o un diseño de niveles más inspirado.

Los tres Sonic de Megadrive son bastante similares en su propuesta, pero Sonic 2 se puede considerar quizá el más interesante de la trilogía clásica. Cabe destacar que podíamos controlar por primera vez al zorro de dos colas si poseíamos dos mandos, si bien el juego ofrecía una experiencia muy similar para ambos jugadores.

Si no elegíamos esta opción, Tails nos seguía de manera pasiva a lo largo de los niveles. Contamos con objetos muy similares al juego inicial, como los monitores de invencibilidad, o escudo, así como los anillos y los postes de continuación. Sonic siempre se ha caracterizado por niveles muy vertiginosos, por cambios de altura, giros...pero sin renunciar nunca a los tintes plataformeros. No son juegos de ir a lo loco, y este Sonic 2 es quizá el mejor medido en ese aspecto.

Es este el primer juego donde aparecería la fase del casino, que sería una de las más recordadas por los jugadores y que tuvo su continuación en Sonic 4 Episode 1, y con un DLC de aparición en Sonic Generations que lo añadió como fase jugable.También es muy recordada la pelea final en el Death Egg, o significar la primera aparición de Super Sonic en un videojuego. Sonic 2 significó la madurez de un personaje que había llegado para quedarse. 

Es también muy de destacar que el juego tiene una serie de fases eliminadas, por una serie de polémicas y problemas que no están del todo claros. El caso es que el juego que finalmente llegó a nosotros no es el Sonic 2 completo tal y como era, ya que zonas como Hidden Palace o Genocide City (inspiradora de un creepypasta muy lograda) solo se pueden acceder por trucos. Los modders realizaron un primoroso trabajo para completarlo, pudiendo jugarse en emulador.

Muy destacable fue también el posterior Sonic 3, siendo quizá una de las entregas del erizo más completas hasta la fecha, en lo que a número de niveles y posibilidades se refiere. Significó el debut de Knuckles el Equidna en los videojuegos, siendo aquí un rival de Sonic, posibilitando el ser controlado posteriormente. Es uno de los techos técnicos de Megadrive, llegando en la fase final del sistema (en mi año de nacimiento, curiosamente) y alzándose como uno de los grandes plataformas de su tiempo.

Tras el final de Sonic 2, este juego toma lugar, teniendo una evidente mejora en lo técnico, y lo sonoro, con la increíble participación de Michael Jackson en la banda sonora (que tenía buenas relaciones con Sega tras su videojuego lanzado en Master System, Megadrive y Game Gear). Fue la última entrega de la saga principal del erizo hasta la aparición de Sonic 4 en los servicios de descarga de diversos sistemas, como iOS, Android, PS3, 360 o PC.

El juego ofreció nuevas posibilidades en lo que a control se refiere, incluyendo elementos interactivos en el escenario como palancas, así como una nueva gama de escudos elementales, como el protector para el fuego o el del respirar bajo el agua. Sonic 3 podía ser jugado con la pareja Sonic/Tails, o solo con uno de ellos, ofreciendo también la posibilidad de guardar la partida que no tenían los anteriores.

Más interesante es la posterior aparición de Sonic y Knuckles, un revolucionario cartucho que bien podía significar un "DLC primitivo", ya que era una de las partes faltantes de Sonic 3. El cartucho traía una ranura en la que se debía insertar Sonic 3, resultando en un nuevo juego, Sonic 3 y Knuckles, la experiencia más completa del erizo en dos dimensiones. El cartucho podía ofrecer también la posibilidad de jugar como el equidna en Sonic 2 o jugar un minijuego, Blue Sphere, si se combinaba con Sonic 2 y 1, respectivamente.

Y llegamos al que considero, personalmente, el mejor juego del erizo azul en toda su historia, y el cual está de cierta actualidad tras su lanzamiento en los servicios de descarga. Estoy hablando de Sonic CD, el único juego de la mascota de Sega para su experimento-accesorio Mega CD, que significó el primer clavo en el ataud de la Sega del hardware, pero que fue un elemento muy interesante de cara a ofrecer juegos más potentes que en SNES, pero que fue embarrado por la pésima estrategia de la compañía.

Sonic CD destacaba por muchas cosas, pero en una por encima de las demás, y era en la música. Difícilmente se podía ofrecer una OST con mayor calidad de la ofrecida por entonces, con un ambiente muy festivo, muy propio a los niveles que representaba. El juego ofrecía un estilo gráfico similar a Sonic 2, pero con una mejora generalizada de animación y fluidez de elementos. Era el Sonic 2D definitivo, y aún hoy lo sigue siendo.

El juego incluía la posibilidad de viajar en el tiempo, teniendo así tres variantes de cada nivel, haciendo Sonic CD mucho más variado y rejugable. Metal Sonic era uno de los antagonistas de la aventura, debutando aquí junto con la sempiterna novia de Sonic, Amy Rose (con un aspecto que difiere mucho del actual), dejando una de las fases de jefe que más me han gustado en plataformas alguno.

No era un juego sencillo, pero sí estaba muy bien medido en su propuesta, los jefes eran tremendamente variados, y no tenía puntos negros, algo muy importante en un juego. Mega CD tuvo su buque insignia, aunque, a posteriorir, no le sirvió de mucho.

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Sega 32X tuvo también su ración de juegos de Sonic, con el llamado Knuckles Chaotix, un experimento que fue la cristalización de un juego que iba a ser inicialmente para Megadrive (Sonic Crackers) y teniendo como protagonistas a Sonic y Tails, que fue totalmente cambiado para suponer el primer protagonismo (y único) de Knuckles en un videojuego, así como el debut de la agencia de detectives Chaotix, con Espio y Vector a la cabeza.

Su jugabilidad es muy curiosa, estando dos personajes conectados por unos anillos que los hacen ir muy juntos. No fue de los mejores juegos del erizo, y posiblemente fue un intento de dar cierto empuje a un Sega 32X que apenas iba a conseguir pasar del estátus de reliquia, hundiendo del todo a Sega al final de la generación de los 16 bits y marcando enormemente su futuro. 

Y así concluímos la etapa más brillante de toda la historia del erizo. Sonic le dijo a su homólogo del pasado en Generations que le esperaría un gran futuro. Quizá no tan grande como quisieron decir sus palabras, pero sin duda, con mucho que mirar en un pasado al que cada vez quiere acercarse más, pero que nunca ha conseguido igualar.

Gracias por tu tiempo, y por leer este artículo.

Un saludo.

5
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3 Comentarios:

...

Siempre he sido de Sonic, los juegos de Mega Drive me parecen muy superiores a los de NES/SNES, y eso es mucho decir. Mientras que los Mario son acción más pausada, en plan medir cada salto, los Sonic es una acción más alocada, velocidad extrema, aunque en ningún momento es ir a lo loco.
 
Supuso la llegada de otro tipo de plataformeo, ese en el que el ensayo y error -para por ejemplo poder acceder a zonas elevadas con muchos más power-ups e items- se convertía en el pan de cada día, en otra piedra angular más de la mecánica del propio juego.
 
Y es que mientras que te puedes pasar Green Hill Zone Act 1 moviéndote hacia la derecha, y poco más; la curva de dificultad está tremendamente lograda y a posteriori nos sorprenderemos a nosotros mismos realizando auténticas virguerías en Scrap Brain Zone Act 1, por ejemplo.
 
Gran entrada, los Sonic de MD son puro HAMOR.
 
5* 

Una duda tonta: ¿qué

Una duda tonta: ¿qué pasaba si introducías solo el cartucho de Sonic y Knucles sin el Sonic 3?

P.D. Algún día me jugaré el Sonic CD. Algún día. 

...

@Tidus: Pues que juegas a Sonic & Knuckles. O lo que es lo mismo, empiezas Sonic 3 & Knuckles por la mitad aproximadamente.