21 de Diciembre de 2014
Dic
24

Simplemente Sonic en...Dreamcast

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Tanto tiempo después, ha llegado el momento de continuar el repaso histórico de juegos de Sonic The Hedgehog en todas las plataformas en las que ha aparecido. Hoy, día de Nochebuena, le toca el turno a los juegos del erizo aparecidos en Sega Dreamcast, la recordada y malograda última consola de sobremesa de la compañía antes de reconvertirse en una Third Party.

Dreamcast, en el momento de su salida, lo tenía absolutamente todo. Un buen hardware, facilidad de programación, aspectos revolucionarios como el SegaNet, el primer online en consolas que "resucitaría" en Xbox Live, las Visual Memory Units, o lo más importante, los juegos. Ports llegados desde recreativas como Sega Rally y Virtua Tennis, o propuestas propias como Shenmue y Sonic Adventure que han alcanzado la categoría de juegos míticos en el mundillo, especialmente en el caso del primero.

Pero entonces, ¿qué salió mal? Muchos factores se unieron para que Dreamcast llegara a fracasar. Uno de ellos fue el anterior batacazo de su plataforma Sega Saturn, que había sido olvidada por su propia compañía, con divisiones internas entre las divisiones de Japón y América muy importantes, que habían derivado en errores como los añadidos MegaCD y 32X para Megadrive o la presentación de dos proyectos paralelos de consola para la sexta generación.

La confianza de los usuarios en Sega, como resultado, había quedado muy mermada, pues habían abandonado a los usuarios de tres sistemas, siendo 32X directamente inexistente para la compañía, sacándolo casi a la vez que Sega Saturn, la cual tenía además una dificultad de programación elevada. Todo esto hizo que con Dreamcast hubiera un cierto recelo, aunque en un principio comenzó a vender a buen ritmo.

El otro motivo fue una consola llamada Playstation 2. No hay que olvidar que la primera incursión de Sony en las consolas, PSX, había vendido más de 100 millones de consolas y que su sucesora se esperaba con mucha expectación. La maquinaria de márketing de Sony funcionó bien, y PS2 arrasó en su estreno, quitándole a Dreamcast el protagonismo que tuvo inicialmente.

Esto, sumado a los problemas financieros de Sega tras el fracaso comercial de Shenmue y otras deudas en su sección de hardware, les llevó a cesar la producción de Dreamcast en 2001, con unas ventas finales de unos 15 millones de consolas aproximadamente. En todo el tiempo que estuvo vigente, aparecieron muchas joyas en la consola, y la comunidad scene le prestó mucha atención. Aún hoy siguen surgiendo homebrews y juegos para Dreamcast, lo cual denota el cariño de los jugadores por la consola.

Sonic tuvo aquí sus últimos juegos first party antes de dar el salto a PS2, XBOX Y NGC con Sonic Heroes. Fueron solo tres juegos, pero dos de ellos son considerados de los mejores de toda su saga. Hablemos un poco de estas últimas grandes aventuras del erizo. Recuerda que haciendo click en la portada del mismo puedes verlo en movimiento. Aquí empieza esta nueva parte del recopilatorio:

SONIC ADVENTURE

El juego más vendido de Dreamcast significó también el regreso al protagonismo de la mascota de Sega, después de haber hecho un aporte casi testimonial en Saturn (que fue un recopilatorio de las entregas de Megadrive, un port del 3D Blast de la misma consola, y el Sonic R, un juego de carreras, de los cuales se hablará en la parte del recopilatorio de Saturn). Sonic Adventure significaba el paso de la franquicia a las 3D, y hay que decir que, si bien la jugabilidad cambia en gran medida, la apuesta de Sonic Teams salió bastante bien.

El juego nos presenta una historia más compleja de lo habitual en la franquicia. En ella, Sonic deberá combatir, junto a sus compañeros habituales y alguna nueva incorporación, a una amenaza conocida como Chaos, que es capaz de asimilar las Esmeraldas del Caos y hacerse más fuerte. El Doctor Robotnik está tratando de ayudar a esta criatura para sus fines de conquista, y será el deber del erizo azul impedirlo.

La gran novedad del juego es que podemos controlar a seis personajes completamente diferenciados entre sí, con mayor profundidad a la vista en Sonic 3 y Knuckles, aunque realmente la plena jugabilidad del título solo se logra en las fases de Sonic, ya que las otras presentas variaciones de la propuesta jugable que no terminan de ser del todo satisfactorias.

En esencia, el juego presenta dos mecánicas, una en la que nos movemos por un campo más o menos abierto buscando el acceso a las fases, y las fases en sí mismas, que son bastante más divertidas que la exploración en sí. Son también muy numerosas, y en gran parte, mantienen las premisa de Sonic que es la velocidad. Las fases son variadas y, aunque lineales, presentan retos al jugador para llegar al final, además de poner en pantalla algunos efectos que hacían gala de la potencia de Dreamcast.

Solo Sonic podía acceder a todas las fases del juego, Emerald Coast, Windy Valley, Casinopolis, Ice Cap, Sand Hill, Twinkle Park, Speed Highway, Red Mountain, Sky Deck, Lost World y Final Egg. Los demás personajes, que eran Tails, Knuckles, Amy, Big y E-102, solo podían acceder a algunas, las cuales además varían en propuestas jugables.

Por ejemplo, con Kunckles nuestro objetivo es buscar fragmentos de la Master Emerald. Con Amy, huir de un robot, con Tails hacer una carrera contra un personaje, un poco al estilo de Sonic Rivals de PSP, con Big, disputaremos un minijuego de pesca poco satisfactorio, y con E-102, viviremos fases con más acción que plataformeo. Aunque la variedad de propuestas jugables es interesante, solo la de Sonic es lo suficientemente sólida y divertida.

En definitiva, Sonic Adventure fue un juego completo y muy variado, con muchas propuestas jugables diferentes aunque no todas satisfactorias. El juego apareció posteriormente en Gamecube y PC con 60 misiones nuevas y Metal Sonic como personaje jugable, así como la posibilidad de obtener juegos de Game Gear al superar objetivos. No es un juego muy largo, pero la posiblidad de obtener emblemas y cumplir estas misiones alarga su vida. Es un digno integrante de la saga.

SONIC ADVENTURE 2

Este juego del erizo fue lanzado en las últimas etapas de vida comercial de Dreamcast, así que nunca consiguió el reconocimiento que pudo haber merecido. Es, básicamente, todo lo que ofrecía la entrega anterior pero potenciado y mejorado, arreglando las cosas menos satisfactorias y ofreciendo una trama más seria si cabe. En este juego apareció el concepto de equipos que se recuperaría en Sonic Heroes.

En concreto, están los equipos Hero (Sonic, Tails y Knuckles) y Dark (Shadow, Rouge y Eggman). Los dos primeros personajes del equipo Dark debutaron en este juego, y en concreto Shadow cobró una importancia capital en la saga en entregas posteriores, protagonizando incluso un juego propio. No es de extrañar, pues es un personaje con una carga dramática y un trasfondo bastante interesante, aunque no se haya aprovechado del todo bien.

En esencia, tenemos tres estilos de juego distintos, al contrario que los 6 disponibles en la entrega anterior.

Con Sonic y Shadow, tenemos la clásica jugabilidad de velocidad, que vuelve a ser la parte más satisfactoria. En general, el control está más depurado y la sensación de velocidad es mayor, además de la mejora gráfica que logra un excelente conjunto. Tenemos todos los elementos clásicos de la franquicia y otros nuevos, como deslizarnos por barandillas o el Homing Attack, en el cual nos lanzamos contra los enemigos de manera teledirigida para derrotarlos. Es, a mi gusto, lo mejor del juego, y lo que le hace ser considerado como el último grande de la franquicia. Son fases completas, sólidas y excelentemente planteadas, que da gusto jugar.

Con Tails y Eggman tenemos fases de acción y disparos, bastante mejor planteadas que las de E-102 del Adventure original. Avanzamos hasta el final de fase igual, de manera lineal, derrotando a los enemigos por el camino. No es tan satisfactorio como un shooter real, pero al menos cumple a la hora de aportar variedad jugable al conjunto. Es también la oportunidad de jugar como Eggman, que es algo muy extraño en la saga.

Con Knuckles y Rouge vuelven las fases de búsqueda de fragmentos de la Master Emerald, pero con escenarios más abiertos y generalmente más conflictos en la fase respecto a la primera parte. El radar nos muestra un fragmento a la vez, y nosotros tendremos que abrirnos paso hasta él, resolviendo puzzles o encontrando el camino correcto hasta él. El control de Knuckles y Rouge les permite escalar y planear, lo cual dota una cierta libertad y un control agradable para afrontar las fases.

Del juego hay que destacar su genial banda sonora, algo que ha sido una tónica habitual en los Sonic desde este juego. Los temas han pasado de melodías agradables de 16-bits a temas movidos y rockeros por excelencia, de acuerdo con la naturaleza veloz del personaje. Destacar especialmente Live And Learn, un tema con mucha fuerza que, para mí, es de los mejores del Sonic moderno.

El juego, en esencia, trata de arreglar los errores de su predecesor mostrando una propuesta jugable más sólida, más simplificada y más cuidada, quitando añadidos como los minijuegos de pesca que no eran demasiado divertidos. Las tres propuestas jugables tienen su propio cometido diferenciado y su forma de jugarlas, pero las fases de Sonic y Shadow son las que siguen destacando muy por encima de las otras.

Es un juego notable dentro de la franquicia y una excelente despedida del erizo de Dreamcast. Su primera entrega, Sonic Adventure salió en los servicios de descarga de PS3 y 360, así que cabría esperar que éste juego también llegue. En Gamecube apareció la versión Battle, que añadía un modo de combate multijugador muy entretenido y subía sus cotas gráficas. Como último detalle a destacar, su historia, si bien es sencilla, es de las mejores en el universo del erizo, aunque su mezcla con el mundo real nunca ha terminado de funcionar. Un juego muy recomendable, para algunos el último grande de la saga.

SONIC SHUFFLE

Este juego, a grandes rasgos, es el Mario Party de Sega, lanzado solo en Dreamcast y uno de los grandes olvidados de la saga. En el juego, nuestros protagonistas van a parar a un mundo para detener a un villano llamado Void, y para ello, deberán participar en un juego de tablero donde las cartas y los minijuegos tienen el papel protagonista.

El juego, aunque toma su propuesta jugable de Mario Party, tiene sus propias particularidades. Por ejemplo, el desplazamiento se realiza mediante unas cartas con números. Las casillas del suelo pueden permitirte ganar anillos, perder anillos, o disputar minijuegos contra los demás personajes. Había unos 50 minijuegos en total, y había de todo, desde minijuegos de acción, de QTE, de apuestas...que en esencia tomaban su inspiración descarada de algunos de Mario Party (en el video adjunto a la portada se puede observar algunos ejemplos).

Hay que destacar del juego su aspecto gráfico, que creo que utiliza en cierto modo el cell shading, y que generalmente mantiene la calidad visual. Los tableros disponibles se ambientan en los niveles clásicos de Sonic como Green Hill más algunas propuestas propias. A destacar también la originalidad y humor de algunas situaciones, como las cartas especiales de Eggman que generalmente causan problemas a los que las usan.

El juego tiene un modo historia que propone ir consiguiendo emblemas para llegar al final de las fases y derrotar a un enemigo, utilizando en ambos casos cartas con valores numéricos para avanzar. La trama es en cierto modo infantil y poco elaborada, pero sirve de mera excusa para jugar y desbloquear los minijuegos, que podremos jugar después cuando queramos en compañía de los amigos, que es la auténtica propuesta de este juego.

Como añadido a la saga Sonic es interesante, pues un juego Party Game siempre es entretenido de jugar y Dreamcast no tiene muchos. Sin embargo, se inspira demasiado en Mario Party y, aunque no lo hace del todo mal, sus propuestas jugables están por debajo en variedad y originalidad a los juegos del fontanero de este género. Aún así, es una propuesta valiente de Sega, que, como casi todo en Dreamcast, no salió bien del todo comercialmente, pero aún así es un juego que merecería aparecer en un futuro en algún recopilatorio del erizo.

Recomiendo encarecidamente, para saber más de este juego, leer algún análisis como el de Meristation, ya que mi experiencia jugable con este juego es escasa, de apenas un par de horas, y no puedo aportar todos los datos posibles del mismo. Solo puedo recomendarlo para aquellos que quieran pasar un buen rato con amigos, pero que lo tengan por debajo de los Mario Party a la hora de elegir.

 



Y con esto acaba la entrega de hoy de Simplemente Sonic. La próxima tratará de los juegos del erizo aparecidos en las portátiles PSP Y NDS, incluyendo el reciente Sonic Colors. También se hablará de las otras tres consolas de Sega donde apareció el erizo para cerrar el recopilatorio. Todo esto posiblemente aparecerá en 2011, ya que en estos últimos días del año es difícil que publique algo más.

 

Gracias por tu tiempo, y por leer este artículo.

Un saludo.

5
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2 Comentarios:

Un detalle: en lugar del

Un detalle: en lugar del video que pusiste para la fase de sonic y shadow habría puesto la primera de sonic, ese descenso inicial y la escapada del camión final me parecen de lo mejor del juego.

Del resto nada más, tremenda entrada.

Por cierto, estoy leyéndome tu análsis de persona 3, voy a la mitad, ya te comentaré cuando lo acabe ;D 

Los 2 primeros son unos

Los 2 primeros son unos completos juegazos, pero el 3 no lo he jugado nunca, si bien conocia ya su existencia. No puedo agregar nada mas sobre los 2 Adventures que no hayas mencionado, salvo la infaltable mencion a la peor animacion facial de la historia en ambos, aunque en el 2 lo arreglaron mucho.

PD: Fases de Big the Cat = KK, nunca pude pasar Sonic Adventure 1 por lo aburridas que eran esas fases, es mas, nunca termine la primera.

PD2: A mi el Sonic Heroes me parece muy bueno, aunque joder todos lo detestan.

Saludos