El octavo arte
Regreso de nuevo con este proyecto de mostraros las obras que más han marcado mi vida
Con el objetivo de homenajear aquellos juegos que me marcaron profundamente, no se me ocurre mejor opción que esta. Yo tenía los tres Final Fantasy de PSX en un pedestal, sobre todo la séptima parte, y no había leído más que maravillas sobre la sexta entrega. Sin embargo, no fue hasta 2008 con su llegada a Europa en la magnífica versión de GBA cuando por fin pude jugarlo. Y no decepcionó. En absoluto.
La versión de GBA, además de estar completamente en castellano, cuenta con algunos extras como nuevos espers (como el inolvidable Diablo de FFVIII) y una mazmorra adicional.
La distribución del juego fue bastante escasa. Hacerse con una copia una
semana después del lanzamiento era ya una tarea bastante complicada, y
el juego fue (y sigue siendo) objeto de especulación. Lo cierto es que
tuve bastante suerte en conseguirlo.
Quizá por mi falta de madurez en aquella época debido a mi temprana edad, o quizá porque aún no había descubierto el género que a la larga sería mi favorito, no jugué a muchos JRPG´s de manera contemporánea, sino que he ido descubriendo joyas "a posteriori". Una de ellas fue el ya analizado Final Fantasy VI, y por supuesto la obra que nos ocupa.
Mucho había oído hablar de Chrono Cross: Que fue uno de los "platos prohibidos" de Europa en el género del rol japonés (junto a Xenogears y Valkyrie Profile entre muchos otros), que era una continuación de otra leyenda como Chrono Trigger, que se había lanzado casi simultáneamente al titánico Final Fantasy VIII...
Pero no fue hasta 2008 cuando, gracias a los chicos de Chrono traducciones, pude probar el juego completamente traducido al castellano (no es que no fuese capaz de jugar juegos en inglés, pero me daba algo de reparo y pereza en cierto modo, cosa que afortunadamente hoy en día no me sucede, y menos mal, porque la cantidad de obras maestras que hay en la lengua de Shakespeare es abrumadora).
¿Arte o entretenimiento? ¿Cómo definirías tú al videojuego?
Para mi, algunas obras digitales tienen tanto o más valor que muchas obras del considerado arte.
Con esta entrada quiero condicionar cómo será la esencia del blog: Quiero compartir, descubrir, sumergirme en el arte del videojuego, y demostrar por qué considero arte en formato digital algunas de las obras más maravillosas que han pasado por mis manos.
Comenzamos el camino... Espero que me acompañéis
Antes de comenzar, me gustaría aclarar algo. Hay en Gamefilia un blog que cuenta con el mismo título y con algunas entradas en común. No os asustéis, no soy ningún plagiador. Simplemente, soy el mismo autor, que canceló su cuenta, y vuelve con un nick diferente.
Regreso de nuevo con este proyecto de mostraros las obras que más han marcado mi vida
